Llegó el día

Hoooola gentecilla, ya estamos por aquí de nuevo y es momento de deciros que el frío ya ha llegado y ahora en casa hay una mezcla de amor/odio a Noruega.

Yo (Marciana) estaba deseando por dentro que el sol se fuese unos días, no porque me guste el frío ni nada por el estilo, más bien era por cuestiones fotográficas. Y es que a día de hoy sigo en esa etapa en la que me atraen más los paisajes neblinosos. Y digo etapa porque desde que coges por primera vez una cámara tus gustos van cambiando conforme vas descubriendo y aprendiendo, y esa es para mi una de las razones por las que no he dejado de lado la fotografía desde que me crucé con ella.

La Noruega que yo conocí no fue la soleada. Lo primero que vi aquí fue un amanecer en el que las nubes estaban tan bajas que casi rozaban el agua del lago, y las cima de las montañas quedaban completamente cubiertas por una niebla densa que iba descendiendo entre los árboles hasta desaparecer. Tengo esa imagen grabada en mi cabeza y cada vez que la recuerdo me da morriña. Miguel me dijo que nunca vuelves a sentir lo mismo que sentiste la primera vez que viajas a un lugar, y tenía razón, pero desde que llegaron las nubes y el frío he experimentado cosas parecidas a aquel viaje.

Supongo que también tendrá razón en lo de: “Dentro de unas semanas vas a estar harta de la maldita lluvia y el frío”.

Por ahora estoy contenta, he hecho poquitas fotos desde que llegué, estaba esperando este momento porque para mi, Noruega es más fotogénica así.

PD: os dejo una canción, espero que os guste.

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