¿Qué hacer con tu mascota cuando te vas a otro país?

Bueno, esta es una pregunta que se plantea todo el mundo que tiene mascota y ha pensado en marcharse a vivir lejos. En mi caso un perro.

Un perro te ata, te ata más que un niño incluso, al menos desde mi punto de vista.

Hay caseros que te rechazan por tener perro.
Personas que no quieren viajar contigo si un perro te acompaña.
Hay hasta lugares a los que te prohíben entrar con él.

Un perro vive muchos años, eso es algo que la gente no piensa cuando lo adopta. Estar atado un par de años no se hace pesado, es más a veces necesitas esa estabilidad, pero cuando empiezas a querer salir y conocer te das cuenta de que es imposible. Hay gente que tiene familia que se lo cuida (lo mejor que puede pasarte en la vida), hay lugares donde cuidan de tu perro (de los que no te fías porque no quieres imaginarlo encerrado en una jaula todo el día, con este calor murciano del pijo) y hay personas que cuidan personalmente de él como si fuese un miembro más de la familia (es lo mejor pero son más caros que tu propio viaje si te descuidas). Aun así todo esto limita.

Entonces, ¿qué cojones hago con mi perro? Vamos a enseñaros qué nos pasó a nosotros:

1º problema: la casa.
Bien, nos quedamos sin casa cuando le dijimos al casero que volvíamos con perro.

2º problema: encontrar nueva casa.
De todos los apartamentos que vimos ni uno solo permitía la entrada de un perro, a pesar de decir que pagaríamos más fianza y ampliaríamos el contrato poniendo que nos hacemos responsables de cualquier daño que pueda causar si hiciera falta.

Hartos, decidimos publicar un anuncio con una foto de Draco a ver si alguien se enamoraba de él y nos ayudaba (Draco tiene el poder de enamorar a la gente)

*Agradecemos a las personas que tuvieron mensajes de amor tan bonicos como estos*

3º problema: Vuelo.
Cuando por fin encontramos una casa para los 3 y casi en la recta final toca comprar los billetes y nos encontramos con que no hay ni un solo vuelo que vaya directo a nuestro pueblo, todos tienen escalas de más de 2 horas (es lo máximo que te permiten si viajas con mascota). Así que solo nos queda viajar a Oslo.

4º problema: transporte.
Draco no puede viajar en un bus que nos lleva desde Oslo a nuestro pueblo, porque son como unas 5 horas de trayecto.

SOLUCIÓN que uno de nosotros viaje antes, alquile un coche y vaya a por el resto al sitio más cercano.

Y esto es todo. Así se solucionan las cosas y no soltando al perro en medio de una autovía o poniéndole una inyección.
He de decir que Draco tiene 11 años, y a pesar de haber tenido papis familiares adoptivos en dos ocasiones el resto del tiempo ha vivido conmigo.

Si queréis saber cómo nos va en el viaje podéis seguirnos en instagram

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