Sueños

¿Por qué llamamos sueños a las cosas que deseamos tanto?
Quizá porque son tan imposibles a nuestros ojos, tan lejos de la realidad que solo podríamos conseguirlas en sueños.

Todos tenemos sueños, grandes sueños. No hay que confundirlos con los deseos, a diferencia de los sueños los deseos pueden ser imposibles, aunque eso no es lo que ponga en las tazas de mr wonderful.

Un sueño es como una meta pero a lo grande. Una meta tan lejana que nos parece inalcanzable aunque no lo sea. Así que cuando pensamos en ellos, nos da vértigo, el vértigo del cambio, ese cambio tan brusco que tendría que dar tu vida para alcanzar ese sueño. Es como si la tierra tuviese que dar 10 vueltas contigo dentro. Por eso la mayoría de veces nuestros sueños no se hacen realidad porque nos quedamos esperando a que la tierra gire por nosotros.

Yo tengo muchos sueños. Cumplidos y por cumplir. Tengo la suerte de haber cumplido muchos de ellos.

Hoy os cuento todo este rollo porque llevo una temporada en la que he alcanzado muchos de mis sueños inalcanzables y hace un mes cumplí uno más. Uno que además pude compartir con otra persona, porque una de las cosas más bonitas de compartir sueños es que la felicidad, en lugar de dividirse, se multiplica.

Así que aquí os presento el nuevo miembro de nuestra familia

Después de mucho esfuerzo… ¡hemos podido comprar una furgo!
Cada euro que hemos invertido en ella nos ha costado mucho conseguirlo así que, aunque es el miembro más reciente de la familia, la queremos mucho.

Y ahora que viene la navidad ya podéis regalarme una taza molona de hojalata, un jersey a juego con los colores de la furgo y algunos cojines para que Miguel pueda hacerme fotos guays en medio del bosque con el hashtag #lovecamper.

Pd: Os dejo esta canción que dan tan buen rollo para que empecéis bien el día. ¡A cumplir sueños!

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