Bueyes Almizcleros

Me encantan los planes inesperados. Llevábamos tiempo hablando de ir al Parque Nacional de Dovrefjell para ver a los bueyes almizcleros y demás animalicos que hay por allí, pero siempre lo aplazábamos ya que Draco está muy mayor para la caminata y no queríamos dejarlo solo en casa tantas horas.

Hace unos días se nos ocurrió la idea de alquilar una cabaña cerca del Parque Nacional para que Draco estuviese agustico y calentito mientras nosotros hacíamos la caminata y la verdad es que fue la mejor idea del mundo mundial, así que cogimos la furgo, la llenamos de mantas, pasamos una noche en la montaña a casi 0 grados.

Al día siguiente llegamos a Dombås, donde teníamos una cabaña de madera esperándonos.

Parecíamos una portada de la revista de Ikea.

Ese mismo día fuimos a hacer la caminata que empieza justo aquí:

Hay dos rutas, una de 15 km y otra de unos 6 km, nosotros hicimos la corta por Draco, pero os animo a hacer la larga, estoy segura de que podéis ver más fauna de la que vimos nosotros.

Cuando llegamos a la zona alta hacía muchísimo aire lo que te impedía escuchar si había algún animalico cerca, pero por suerte Miguel vio algo a lo lejos, a lo muy muy muy lejos y yo con mi super zoom comprobé que, efectivamente, eran los bueyes.

Nos acercamos lo suficiente como para verlos bien y no molestarlos, son animales que cuando se sienten amenazados no dudan en atacar y pueden alcanzar los 60km por hora. En Julio empieza la temporada reproductiva y están más activos, los machos se enfrentan chocándose mutuamente y golpeándose los cuernos hasta que uno de los dos se declare ganador y forme un harén con unas 6 hembras.

Después de ello se relajan hasta el verano siguiente (8 meses) que es cuando las hembras dan a luz y toda la manada se reagrupa y se vuelca en la protección de los pequeños.

Antes de hacer esta ruta me preguntaba por qué solo viven allí si la tundra está presente en casi toda Noruega, y la verdad es que estos bueyes fueron introducidos aquí. Los bueyes almizcleros son originales de Norteamérica, donde fueron cazados hasta casi extinguirlos en el año 1800s. Para preservarlos se enviaron varios grupos a Groenlandia y Noruega en el 1830 y bueno la cosa funcionó porque ahora son una preocupación menor. Su mayor depredador aparte del ser humano es el lobo del ártico y el oso grizzly , y como aquí en Noruega no hay (por la caza extrema) pueden vivir sin preocupaciones.

Uno de los motivos por los que eran cazados era por su lana. Los bueyes tienen doble pelaje, una capa externa (conocida como pelo de guarda) y la capa interna con pelos más cortos llamados “qiviut”, que mudan en verano. La capa interna se utilizaba para hilar lana que es 8 veces más abrigada que la lana de oveja, una de las fibras naturales más cálidas del mundo.

Este ha sido uno de los animales salvajes que más impresión me ha dado ver, fue precioso poder compartir este momento con personas que también aman la naturaleza y la respetan.

Recordar siempre que no debéis intimidar ni molestar a los animales salvajes que os encontréis por el camino, no les deis de comer y no intentéis nunca tocarlos. No sabéis las consecuencias que puede tener todo lo que hagáis.

Y bueno, no solo vimos bueyes, también vimos alces, perdices nival y un millón de pajaricos muy bonicos.

Después de un verano de no parar de trabajar estos días libres juntos han sido las mejores vacaciones que podríamos haber tenido.

Marcar el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *